Jueves 27 Febrero 2020

Solapó gobierno estatal irregularidades en embovedado El Orito

La reconstrucción lleva alrededor de 5 meses.

Alrededor de 5 meses ha durado ya la reconstrucción del embovedado de El Orito debido a la mala calidad con que fue hecho, lo que ha ocasionado derrumbes frecuentes.

La situación fue permitida por el gobierno del Estado, que en ningún momento hizo una supervisión para aplicar la ley y solapó todas las irregularidades.

Desde que las autoridades estatales firmaron el convenio SECOP-CEAPA-APAZU-303-2006 con Terracerías y Pavimentos de Fresnillo SA de CV -propiedad del empresario José Aguirre Campos-, el 19 de diciembre de 2006, comenzaron las anomalías, ya que se le dio a esta empresa la obra sin una licitación pública.

En el Informe del Resultado de la Revisión y Fiscalización de la Cuenta Pública 2007 consta que se violó la Ley de Obras Públicas al adjudicar de manera directa a esa empresa constructora la obra del embovedado, que tuvo un costo de 42 millones de pesos.

En dicho informe se señala que “se encontró que la obra se encuentra ejecutada con mala calidad, así como no existe evidencia de que se haya elaborado un dictamen técnico por parte de un especialista certificado en estructuras que avale la estabilidad de la obra”.

Cuando la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hizo la supervisión en 2007 ya había encontrado que era deficiente la calidad de los materiales, “toda vez que sufrió derrumbes de la bóveda en varias secciones, no obstante que los trabajos correspondientes al monto de la revisión se encuentran terminados”.

Los colapsos del embovedado desde el inicio fueron una señal que se estaba construyendo mal, pero no se hizo algo para remediarlo, ya que ni siquiera había supervisión de las autoridades.

En el informe se señala que la Secretaría de Obras Públicas no proporcionó evidencia documental del proyecto ejecutivo ni se tramitaron y obtuvieron los permisos debidos para la obra.

La falta de supervisión era tan evidente que incluso los propios trabajadores de Terracerías y Pavimentos se permitían el lujo de vender el material que les sobraba a los vecinos, a precios bajos.

Otras irregularidades detectadas en el informe de la ASF indican que el tiempo de construcción aumentó 223% a lo pactado inicialmente, y el costo subió en 3.1 millones de pesos sin justificarlo debidamente.

El colmo de las irregularidades es que en el contrato no se puso una fianza de vicios ocultos, la cual garantiza que si hay mala calidad de la obra y deficiencias quedan cubiertas las reparaciones, lo que deja a Terracerías y Pavimentos de Fresnillo libre de responsabilidad.

Las advertencias que se hicieron en el informe de la Auditoría en 2007 fueron confirmadas con el tiempo, desde julio de 2008 el embovedado ha tenido cuatro derrumbes importantes en una sección de casi medio kilómetro.

La Secretaría de Obras Públicas contrató un despacho especializado para confirmar la mala calidad de la obra y hasta un notario público lo certificó luego de los derrumbes, a pesar que había sido advertida de lo mismo con mucha anticipación.

Los tramos que pueden derrumbarse con mayor facilidad y cercanos a los trechos colapsados están siendo demolidos para volver a construirse.

Al preguntarle al secretario de Obras Públicas, Héctor Castanedo, sobre los gastos de esta reconstrucción -que pudo haberse evitado-, dijo que de la manera que fuera se arreglaría el embovedado antes de la temporada de lluvias, la cual está por terminar y aún falta mucho por rehacer.

Trabajadores que realizan la reconstrucción del embovedado mencionaron que la obra está a cargo de gobierno del Estado. 

 

Fotos: Marco Córdova