Los detenidos por la Policía Metropolitana son un exmilitar desertor Gustavo Adolfo Espino y su concubina Claudia Pinales Esparza, quienes son responsables de los 3 homicidios contra taxistas de Guadalupe.
Los responsables de los crímenes contra taxistas fueron Gustavo Adolfo Espino, de 26 años, originario del Distrito Federal y su concubina Claudia Pinales, de 29 años, originaria de la comunidad de El Bordo.
Ambos podrían purgar una condena de 50 años de cárcel por el delito de homicidio, según lo establecido en el Código Penal del Estado de Zacatecas.
Fueron aprehendidos este miércoles por la noche entre las calles José María Rodríguez y Santa Anita en Guadalupe, luego de abordar un taxi, cuyo chofer dio aviso a las autoridades y compañeros.
Lo anterior ante el supuesto de que la pareja coincidía con las características de la pareja que estaba relacionada a la desaparición de 3 taxis y sus choferes.
En conferencia, el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Arturo Nahle García, confirmó que los aprehendidos confesaron su participación en los hechos violentos.
Supuesta venganza
La mujer detenida, Claudia Pinales, afirmó que anteriormente fue privada ilegalmente de su libertad en varias ocasiones en 2013. Ella manifestó en su declaración que fue plagiada y golpeada por taxistas involucrados con la delincuencia organizada.
«A causa de los golpes propinados (en los raptos), la semana pasada sufrió un aborto, razón por la cual la pareja decidió tomar venganza asesinando a los conductores que según ella reconocía como sus agresores», relató el procurador.
El miércoles, día de la detención, la pareja considerada como de asesinos seriales de los trabajadores del volante, portaba una pistola, la cual de acuerdo a los peritajes de balística fue utilizada para privar a 2 de sus víctimas.
Las víctimas
Los taxistas que fueron asesinados por la pareja fueron identificados como Raymundo Pérez Ávila, Gustavo González Hernández y Antonio Campa García.
Los vehículos de los ahora occisos fueron hallados entre la comunidad de Cieneguillas y la colonia Conquistadores, muy cerca de la Privada Real de San Ramón en Guadalupe, lugar donde vivían los homicidas.
En sus declaraciones, los presuntos asesinos confesaron que a Raymundo Pérez y Gustavo González, los privaron de la vida con el arma, mientras que a Pablo Antonio no le dispararon porque no traían cartuchos.
El arma que llevaban el día de su detención era una tipo escuadra marca Titan, calibre .380, abastecida con 3 cartuchos útiles y 1 caja con 14 cartuchos.
También se les encontraron varios cordones tipo piolas, color blanco y vendas elásticas del mismo color, un pasa montañas, una balaclava táctica, un cuchillo y un cúter, implementos utilizados en los 3 homicidios.
Aunque se esclarecieron los hechos, el procurador, afirmó que continuarán con los peritajes en materia de balística, genética y lofoscopia, pues no se descarta la posibilidad de que los detenidos hayan participado en otros homicidios a trabajadores del volante.
Cronología de los hechos
El jueves 20 de marzo, fue reportado como desaparecido el taxi número 135 de Guadalupe y su conductor Pablo Antonio Campa García, de 26 años.
2 días después fue localizado el conductor privado de la vida por ahogamiento, atado de brazos y piernas con un cordón tipo piola de color blanco y vendado de los ojos y amarrado de piernas con venda elástica blanca.
El cuerpo fue encontrado en la presa Santa Teresita, de la comunidad de El Bordo, Guadalupe.
El domingo 23 de marzo, en la carretera que conduce a la comunidad de Zóquite a La Blanquita, Trancoso, a la altura del cerro de Santa Cruz, fue encontrado sin vida a Raymundo Pérez Ávila, de 53 años.
El trabajador del volante fue hallado atado de brazos y piernas con cordón tipo piola, de color blanco, con 2 disparos en la cabeza, producidos por un arma calibre .380. Además de eso, el cuerpo fue parcialmente quemado. Él trabajaba el taxi número 27 de Guadalupe.
El martes 24 de marzo, fue localizado el cadáver de Gustavo González Hernández, de 22 años, sobre la carretera a San Ramón en la comunidad de El Mastranto en Guadalupe.
El cuerpo presentaba una herida en la cabeza producida por un arma calibre .380. El occiso fue identificado como el conductor del taxi 110 de Guadalupe.
Cabe destacar que la última vez que Gustavo se comunicó a su base, informó que se dirigía a la colonia Hípico a dejar una pareja.
Continuará el operativo Centinela para cuidar a los taxistas
Ante las continuas agresiones contra los trabajadores del volante, el procurador y el secretario de gobierno Francisco Escobedo Villegas, informaron que continuarán con el operativo de vigilancia.
Pese a que se detuvieron a los responsables de los ataques, los funcionarios no descartaron que pudieran tener otros cómplices e incluso sigan con los hechos, ya que también son el blanco de asaltos.
Señalaron que una vez que este miércoles, se instruyó el operativo con la participación de diversas corporaciones policíacas, obtuvieron grandes resultados, como lo es la detención de los 2 homicidas.
El despliegue policíaco continuará en las zonas de Guadalupe, a fin de dar mayor seguridad a los trabajadores del volante y a sus pasajeros.
FOTO: JULIA AMADOR
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