Lunes 28 Septiembre 2020

Variadas voces y estilos ofrecen cuentería colectiva sobre amor y desamor

“Palabras de luna que en piel se deslizan” fue el nombre de la obra que en la nave del museo Rafael Coronel presentaron los de cuentacuentos participantes en el Quinto Festival Internacional de Narración Oral, que organiza el gobierno estatal mediante el Instituto Zacatecano de Cultura.

En un ambiente tenue y a la luz de la luna se narraron varios cuentos realistas que hicieron volar la imaginación del público, con la mímica, el tono de voz y el movimiento.


Mónica Macías fue la encargada de empezar el espectáculo en un escenario conformado por una meza, una silla, una botella de vino tinto y dos copas.

Narró su historia entre el baile de tango y pasos de flamenco, acompañada por J.J., otro cuentacuentos del Quinto Festival de la Narración Oral.

Mónica contó la historia de una pareja que al principio que tras 15 años de estar juntos se aburren.

Él no podía soportar el calor, incluso evitaba verle los pies: aquella resequedad en los talones, en las uñas, el descuido de las manos y ese tarareo que le provocaba dolor de cabeza.

Ella se sentó y a manera de saludo sonrió, mostrando sus dientes amarillos, manchados por el tabaco.

Claudio Ledesma, narrador argentino, subió al escenario para hacer su presentación, y tras brindar con la audiencia dijo, “yo vine para contar mis cuentos y traía muchos prejuicios, quiero ser sincero, porque vengo de Buenos Aires, y cuando se va de un país a otro, es como empezar todo de nuevo, porque hay diferentes palabras y formas de decir las cosas, pero al fin me di cuenta que el prejuicioso era yo”.

Sus cuentos fueron “Ramoncito”, un muchacho de la provincia de argentina que atendía los llamados de las señoras o señoritas que solicitaban sus servicios, pues era un excelente amante, y “El puñal en la garganta”, sobre una pareja de homosexuales que se conocen en un paseo, se enamoran y deciden vivir juntos.

Sin embargo, al pasar el tiempo, uno de ellos descubre que vive con un asesino, pues su profesión de lanazacuchillos en un circo le sirvió de pretexto para matar a su esposa, porque la engañaba y estaba a punto de descubrirlo.

Gabriel García, de Colombia, narró la historia de un hombre que tenía una relación amorosa sin compromiso, pues solo la veía los viernes, y su encuentro era muy apasionado, así la acostumbró.

También participaron Primo Rojas, de Colombia; Yoshi Hioki, de Japón, y Ana García Castellanos, de España.