Lunes 28 Septiembre 2020

Risas, aplausos, bailes y juegos en la Alameda

Risas, aplausos, gritos, cantos y bailes graciosos fue lo que caracterizó la presentación “Especial… para los niños”, con Gabriel Martínez, Enrique Argumedo, Yoshi Hioki, Heber Banda, Yolanda Hernández y Juan Carlos Pinto, en las escalinatas de la Alameda.

Niños acompañados de sus padres y algunos jóvenes se reunieron en este lugar para disfrutar de lo que contarían estos grandes narradores.


El acto inició con Gabriel Martínez, quien contó la historia de un animal verde, con ojos y boca muy grande, un sapo que se enamoró de una pata blanca; el sapo, sin importarle que eran tan diferentes, luchó por conquistarla, hasta que lo consiguió.

Entre aplausos y risas continuó Yolanda Hernández, ella habló sobre un pescador de nombre Martín.

Un día pescaba, cuando atrapó un delfín que lo llevó hacia el fondo del mar, ahí se encontró un circo de humanos, y él tenía que divertir a los peces; bailó y cantó, pero llegó el momento en que se cansó y pidió que lo dejaran libre.

Los peces le dijeron que no, porque el circo nunca cerraba, pero llegó la reina de los peces y lo liberó, porque en cierta ocasión, Martín también la había salvado de que la pescaran.

Enrique Argumedo narró la historia de Choco, un patito que vivía solo y tenía ganas de tener una mamá.

Él salió a buscarla, y fue con la jirafa, con la morsa y con la pingüina, pero todas lo despreciaron. Hasta que llegó (FOTOS: CORTESÍA)con la osa, y ella le brindó todo ese cariño que necesitaba, y lo invitó a ser parte de su familia, sin importarle que todos sus miembros fueran tan diferentes.

Después participaron Yoshi Hioki, Heber Banda y Juan Carlos Pinto.

El zacatecano contó la historia de Griselda, una bruja que cumplía con hechizos, los deseos de las personas que se lo pedían. Un día ella conoció a un príncipe y se enamoro de él. Pero le daba miedo declararle su amor porque ella era muy fea.

Cierto día hizo una pócima para hacerse bella como una doncella y fue al baile en donde el príncipe escogería a la que fuera su esposa, de repente él la vio, se enamoró y la eligió para casarse. Moraleja: todas las mujeres llevan una hechicera en el fondo.