Por decisión consensada de la Junta Directiva, este mes se cerraron dos farmacias del Issstezac por registrar bajas ventas y nulas utilidades, una en Río Grande y otra en Valparaíso.
Ambas farmacias llevaban más de 7 años perdiendo y se requería una venta superior a 400 por ciento para que fueran sostenibles, explicó el director del Issstezac, Víctor Rentería López.
Aunque este primer semestre del año no cerrarán más establecimientos, adelantó que hay por lo menos 18 farmacias y tiendas que tienen ventas negativas, pero que se les dio una oportunidad para revertir la situación con estrategias de mercado.
Una de las posibles causales del cierre de las farmacias puede ser la cantidad de personal que hay en cada tienda y los sueldos elevados que perciben, explicó.
“Andamos desfasados en cantidad como en calidad de salarios”, dijo. Dependiendo de la extensión, hay entre 5 y 8 personas por tienda o farmacia.
Rentería López recalcó que estos establecimientos del Issstezac ofrecen precios competitivos y productos de calidad, y que cada semana se realiza un estudio comparativo con la competencia para verificar que tiene los mejores precios.
Con el cierre de las farmacias de Río Grande y Valparaíso se quedaron sin empleo 10 personas, 6 en la primera y 4 en la segunda, a los que se les liquidó bajo el esquema del retiro voluntario.
Esto les permitió obtener el doble de la liquidación, ya que con ella solo obtendrían de 12 a 15 meses de sueldo, y por el retiro se llevaron de 22 a 25 meses, lo que significa un gastó superior a 1 millón de pesos, expuso el director.
Dejó en claro que no quisieron dejar desprotegidos a los ahora ex trabajadores y que el objetivo del Issstezac no es cerrar tiendas ni farmacias, sino abrir nuevas.
FOTO: RAÚL SILVA




