Fue asesinado a balazos un hombre que caminaba por la banqueta del bulevar Adolfo López Mateos frente a la tienda Electromuebles; el homicida se abrió paso con el arma ante la mirada de testigos e incluso de autoridades.
El hecho ocurrió este sábado a las 11 de la mañana, cuando la víctima se encontró de frente con su agresor y tras dirigirse unas palabras, éste sacó un arma y lo asesinó de al menos 5 disparos.
Testigos que estaban en la acera de enfrente en el edificio abandonado de Salas 2000, y donde se ubica una parada de autobuses, señalaron que el homicida no dio oportunidad a que el ahora occiso corriera, pues lo acribilló en ese momento.
Luego de las detonaciones al homicida se le cayó el arma, sin embargo, la levantó y huyó rumbo a Plaza Bicentenario.
De acuerdo con los testigos, una patrulla de la Dirección de Transporte, Tránsito y Vialidad (DTTyV) pasaba por el lugar, y le gritaron al agente que se detuviera, además de señalarle al asesino.
El oficial trató de cerrarle el paso al agresor con su patrulla para detenerlo, pero éste le apuntó con la pistola, por lo que el agente se mantuvo quieto y el delincuente pudo huir.
Más tarde llegaron al lugar agentes de Tránsito, policías metropolitanos y ministeriales del estado, quienes acordonaron el lugar para realizar las averiguaciones correspondientes.
La circulación fue suspendida frente al lugar, mientras que desde la altura de El Chaparral disco-rodeo, comenzaron a desviar el tráfico, generando un congestionamiento vial por más de una hora.
Peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) realizaron su trabajo en el sitio y trasladaron el cadáver al Servicio Médico Forense (Semefo), donde esperan que sea reclamado por sus familiares.
Se montó un operativo en los alrededores para dar con el homicida de acuerdo con la descripción que dieron los testigos. Se espera que las cámaras de vigilancia que existen en el sitio también puedan servir para las investigaciones y para lograr su identificación.
Afuera de la tienda Electromuebles había rastros de sangre; los empleados estaban nerviosos y consternados por lo ocurrido, porque además la víctima quiso entrar a la tienda cuando vio el arma.






