Habitantes de los ejidos Mazapil, Cerro Gordo y Cedros que se han visto beneficiados con presencia de la mina Peñasquito se manifestaron por las principales calles del Centro Histórico de la ciudad de Zacatecas en contra de la restitución de las 600 hectáreas que ocupa la empresa a sus dueños originales.
El amparo que interpuso por la minera vence este martes, por lo que a bordo de 6 camiones llegaron los cerca de 400 ejidatarios del municipio de Mazapil que marcharon del jardín Independencia a Plaza de Armas, con la finalidad de llamar la atención de las autoridades estales.
El comisario ejidal de Cerro Gordo, Francisco Hernández Vázquez, y el ejidatario Rubén Carranza Muñiz, aseguraron que no fue la empresa la que los incitó a manifestarse, sino la incertidumbre de que 3.500 personas se queden sin trabajo.
Exigieron que los diputados federales José Isabel Trejo Reyes, del PAN, y Tomás Torres Mercado, del PVEM, saquen las manos de la negociación ya que la información no se está dando “tal y como es” a los ejidatarios y en cambio ellos tienen “aspiraciones” particulares en este conflicto.
Expresaron que Mazapil siempre ha sido un municipio olvidado por las autoridades gubernamentales y que fue hasta que se instalaron los consorcios mineros como empezó el desarrollo en la región.
“Vivimos diferente, estamos viviendo más desahogadamente, ahorita ya no hay tanta desnutrición como antes, nuestros hijos se alimentan mejor”, comentó Francisco Hernández.
Rubén Carranza manifestó que en el semidesierto es muy escasa la disponibilidad del agua y no había opciones de trabajo hasta que llego Peñasquito, “la finalidad es que esa fuente de trabajo siga para adelante”.
Expuso que uno de los acuerdos con la mina es un fideicomiso de 3 millones de dólares en favor de los ejidatarios; en su caso particular, esto le ha permitido mandar a estudiar a sus hijos y a sus nietos.
El ejidatario dijo que “no se vale” que por querer restituir las tierras se perjudique a toda una comunidad, porque los que andan “metidos en ese rollo” prenden la mecha esperando ver quien la apaga, sin considerar que no hay alternativas de trabajo paralelas a la minería.
La petición que hicieron es que se busque una solución distinta a la restitución de las tierras y se arregle el conflicto agrario de la mejor manera para los 29 ejidatarios que reclaman los terrenos del yacimiento y que esto no perjudique a miles de familias. “Pobres de nosotros, mal que bien tenemos un salario por la minera y ese trabajo queremos que se siga conservando”, dijo uno de los ejidatarios.
Los inconformes dijeron que no saben el acuerdo previo que tuvieron con la mina los 29 ejidatarios que interpusieron el juicio ante el tribunal agrario, pero que en su caso no fue una venta de la tierra sino una “renta” y hasta el momento se les han cumplido los compromisos hechos en la negociación.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ
NOTAS RELACIONADAS:
Conflicto Peñasquito-ejidatarios: espera Alonso acuerdo a favor de empleos
Urge evitar pérdidas de empleos en Zacatecas: Alfredo Femat



