Zelaya, depuesto en un golpe militar el 28 de junio y expulsado del país, acabará con más de cuatro meses de refugio en la embajada de Brasil en Tegucigalpa -a donde volvió clandestinamente- mientras enfrenta órdenes de arresto en su contra por supuestamente haber violado la Constitución.
Zelaya abandonará Honduras acogiéndose a un acuerdo firmado el miércoles en Santo Domingo entre el gobernante electo hondureño Porfirio Lobo y el presidente dominicano Leonel Fernández, mediante el cual se le otorgará un salvoconducto para viajar como huésped a República Dominicana.
«El 27 de enero se tiene la salida», dijo el asesor de Zelaya, Rasel Tomé, en declaraciones a la emisora Radio Globo.
Rasel dijo que la salida de Zelaya de Honduras sería temporal y que el depuesto presidente planea volver al país centroamericano posteriormente.
«Ahora se plantea esta salida que no es una salida permanente, nosotros volvemos al país a continuar estos procesos junto al pueblo hondureño», agregó Rasel.
Zelaya fue derrocado por los militares cuando se disponía a celebrar una consulta popular que allanaría el camino hacia la reelección presidencial, que según detractores violaba la Constitución y planeaba utilizar para perpetuarse en el poder emulando a su aliado, el presidente venezolano Hugo Chávez.
Presidente de facto se aparta
Mientras tanto, el presidente de facto Roberto Micheletti, que asumió el 28 de junio tras el golpe contra Zelaya, dijo que el jueves abandonará sus funciones administrativas en la antesala de la llegada de Lobo al poder la semana próxima.
(Con información de Reuters)



