En lo que va del año, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha clausurado obras en una superficie de 250 hectáreas debido a que no cumplen la normatividad ambiental, entre ellas dos fraccionamientos en la capital.
La maquinaria de Grupo Constructor Plata está detenida en lo que será el fraccionamiento Villas Universitarias, donde se construirá un gran centro comercial, frente al Campus UAZ Siglo XXI.
La inmobiliaria Santa Rita también ha parado labores en la quinta sección del fraccionamiento Colinas del Padre, donde derribaba vegetación las autorizaciones correspondientes.
Situaciones similares se presentan en lo que serán asentamientos humanos en Guadalupe, Río Grande y
Moyahua.
Algunas empresas constructoras encargadas de proyectos carreteros -como las autopistas a Saltillo y Durango- no han cumplido la ley en los bancos de materiales, por lo que también se les ha prohibido seguir extrayendo material.
En una mina de Mazapil, de la que no se proporcionó el nombre, también se ha realizado una clausura por derribar vegetación sin antes haber acudido a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para obtener un estudio de impacto ambiental y cambio de uso de suelo.
El delegado de la Profepa, Noé Silva Olvera, dijo que una vez que obtengan las autorizaciones las empresas podrán continuar con sus actividades.
Sin embargo, expresó, por faltar a la normatividad se harán acreedoras a multas, que pueden ir, según la gravedad del daño ambiental y si hay reincidencia, de 50 a 50 mil salarios mínimos.




