Casi dos hectáreas de árboles y vegetación forestal fueron arrasadas sin permisos en un desarrollo habitacional campestre ubicado en Guadalupe, afectando severamente a ejemplares nativos como mezquites y huizaches que conformaban el ecosistema local.
Una visita de inspección realizada tras el reporte de un vigilante ambiental de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente Zacatecas permitió a la dependencia federal detectar esta devastación forestal enfocada en la destrucción masiva de flora silvestre.
El desmonte clandestino de 1.81 hectáreas afectó directamente a especies vegetales vitales como huizaches, mezquites, cactáceas y pastos nativos, eliminando por completo la cubierta arbórea que protegía el suelo de la zona antes mencionada.
La Profepa constató esta tala ilegal el pasado 8 de septiembre, exigiendo al responsable los permisos ambientales que avalaran la remoción de árboles, documentos que nunca fueron mostrados ante la ausencia total de autorizaciones federales.
Para frenar el daño irreversible al arbolado y al ecosistema local, el predio recibió sellos de clausura total temporal aplicados de inmediato por el personal operativo de la procuraduría federal en el sitio inspeccionado.




