La Diócesis de Aguascalientes alertó a la población sobre dos exsacerdotes que continúan ofreciendo misas, confesiones, exorcismos, bendiciones y presuntas sanaciones, pese a que ya no pertenecen a la Iglesia católica, y para sus servicios cobran dinero.
Uno de ellos es Alfredo Cabral Fernández, quien estaba en Ojocaliente hace unos años y, tras quitarle sus licencias, se mueve en la zona limítrofe entre Aguascalientes y principalmente en Zacatecas.
Ha dado sus servicios “sacerdotales” en municipios como Cuauhtémoc, además de que también se le ha visto en Jalpa y ha llegado hasta Jerez. En esta zona anteriormente se había desempeñado como padre y es identificado por algunas personas, quienes desconocen su situación.
En un comunicado, la Diócesis compartió las fotografías de los religiosos Alfredo Cabral Fernández y Juan Arce Valencia, a los que menciona como exsacerdotes, y advierte que han sido expulsados del sacerdocio por haber cometido graves acciones.

De Alfredo Cabral se señala que “se atribuye poderes de sanación, realiza eventos en los que se dan supuestas curaciones y expulsión de demonios, además atenta contra la celebración de los sacramentos de la Eucaristía y Penitencia. Ordinariamente lo hace en salones de fiesta, domicilios particulares y recientemente en un Asilo para Ancianos”.
En 2022 Sigifredo Noriega Barceló, obispo de Zacatecas, advirtió que incluso estaba formando una secta y, antes de retirarle la licencia, se le permitió celebrar misas en una parroquia en Cuauhtémoc.
“Debido a una serie de acciones y actitudes que en nada construyen la unidad de la comunidad dicho permiso le ha sido retirado”, dijo el obispo.
De Arce Valencia, con presencia en Aguascalientes, se señala que acude a funerarias y ofrece la celebración exequial o misa de cuerpo presente, lo que hace que sea frecuentemente contratado ante el dolor de los familiares.






