En un comercio ubicado sobre el bulevar López Portillo, en la colonia Tres Cruces de la capital zacatecana, una mujer de 30 años fue descubierta ocultando diversos artículos entre su ropa. Luego de rociar con gas pimienta a un guardia, hizo lo mismo con uno de los elementos de la Policía Municipal que acudieron a detenerla.
La captura ocurrió mientras los oficiales realizaban un servicio de vigilancia en dicho comercio y observaron a la amante de lo ajeno forcejeando con un empleado de seguridad del establecimiento, quien solicitaba apoyo.
De acuerdo con el encargado del área de monitoreo y seguridad de la tienda, la mujer había sido detectada a través del sistema de videovigilancia ocultando diversos productos entre su ropa.
Cuando intentaba salir sin realizar el pago correspondiente, el personal de seguridad trató de detenerla, momento en el que presuntamente utilizó el gas pimienta para agredirlo.
Al intervenir, uno de los oficiales también fue rociado con gas pimienta por la mujer, quien posteriormente intentó darse a la fuga.
Sin embargo, fue alcanzada en el área de taxis del establecimiento, donde nuevamente opuso resistencia, por lo que, con el apoyo de otra oficial, fue controlada y asegurada.
Posteriormente, en un área privada y respetando sus derechos, se realizó una inspección preventiva, localizándole entre sus pertenencias diversos artículos de la tienda.
Por estos hechos, la mujer fue detenida en coordinación con la Policía Estatal Preventiva, y trasladada a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Zacatecas para su certificación médica y la integración de la documentación correspondiente,
Por su presunta responsabilidad en los delitos de robo en grado de tentativa, lesiones y resistencia de particulares, fue puesta a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas, autoridad encargada de realizar las investigaciones y determinar su situación jurídica.
Se recuerda que, de conformidad con el artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales, toda persona se presume inocente hasta que se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por la autoridad judicial competente.




