En un mercado donde muchos desarrolladores se enfocan en construir rápido y pasar al siguiente proyecto, Eric Solís Palma y Óscar Cánovas Román han consolidado una visión distinta del desarrollo inmobiliario: proyectos pensados para mantenerse vigentes en el tiempo, generar valor real y construir relaciones de largo plazo con clientes, inversionistas y su entorno.
Ambos forman parte de la dirección de RISE Patrimonio en Ascenso, firma mexicana con más de 20 años de trayectoria en el sector inmobiliario y presencia en mercados estratégicos como Guadalajara, Riviera Maya y Puerto Vallarta. A lo largo de su historia, la empresa ha desarrollado proyectos residenciales y de inversión que destacan por integrar arquitectura, planeación financiera y ejecución operativa dentro de una misma visión de negocio.
Más allá de la escala de los proyectos, lo que distingue el enfoque de Solís Palma y Cánovas Román es la manera en que entienden el desarrollo inmobiliario. Su apuesta parte de una idea clara: un proyecto exitoso no solo debe venderse bien, sino conservar valor, integrarse de forma coherente a su entorno y responder a una demanda cada vez más sofisticada.
Esa filosofía se refleja en desarrollos donde el diseño arquitectónico, la experiencia de habitabilidad y la estructura financiera trabajan de manera conjunta. Una visión que ha permitido a RISE posicionarse como una firma enfocada en proyectos con identidad, viabilidad y una estrategia de largo plazo.
Para inversionistas que buscan más que una operación inmobiliaria tradicional, el modelo impulsado por Eric Solís Palma y Óscar Cánovas Román representa una combinación poco común en el mercado: experiencia acumulada, ejecución estructurada y una visión clara sobre cómo construir proyectos que permanezcan relevantes con el paso del tiempo.




