A partir de julio y agosto, los usuarios del agua potable en Zacatecas verán un aumento en sus recibos por dos ajustes que, combinados, representan un incremento de aproximadamente 20 por ciento en la tarifa que pagan la mayoría de las familias. En pesos y centavos, más allá del porcentaje, el impacto en el bolsillo será en la mayoría de los casos de poco más de un peso con 10 centavos por día; es decir, a la semana, menos de lo que cuesta una lata de Coca-Cola.
Aunque cualquier alza genera preocupación, las autoridades de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ) aclaran que este ajuste no es desmedido ni inesperado. En un comunicado explicaron que este incremento responde tanto a obligaciones legales como a la necesidad de mantener funcionando un servicio esencial para la salud y el medio ambiente: el tratamiento del agua residual, llamado saneamiento.
¿Por qué se aplicarán dos incrementos?
A diferencia de años anteriores, en esta ocasión se aplicarán dos ajustes de manera escalonada, uno en julio y otro en agosto. A partir de julio comenzará a reflejarse en los recibos un incremento del 8 por ciento, correspondiente al ajuste por inflación acumulada durante los dos últimos años. Este ajuste fue autorizado desde febrero, pero se pospuso por decisión del Consejo Directivo de JIAPAZ para evitar un impacto inmediato en la economía familiar.
En agosto se sumará un nuevo cargo del 12 por ciento, correspondiente al cobro por el servicio de saneamiento del agua. Este concepto, aunque ya existe en la ley, hasta ahora no se cobraba. Es decir, JIAPAZ ha tratado el agua usada durante años sin trasladar ese costo a los usuarios, pero la situación ya no es sostenible para el organismo.
Con ambos ajustes, el aumento total será del 20 por ciento sobre la tarifa actual, pero no de golpe, sino distribuido en dos meses.

¿Cuánto se paga ahora y cuánto se pagará?
La mayoría de los usuarios domésticos —el 72 por ciento del padrón— paga actualmente una tarifa mensual promedio de alrededor de 168 pesos por un consumo de 10 metros cúbicos de agua. Con los incrementos, esa misma tarifa subirá aproximadamente a 200 pesos mensuales a partir de agosto. Es decir, el aumento será de alrededor de 33 pesos mensuales.
Si se divide entre los 30 días del mes, el incremento representa 1 peso con 08 centavos por día, lo equivalente a dos botellas pequeñas de agua de dos litros o un par de latas de Coca-Cola.
¿Por qué es necesario este cobro adicional?
El tratamiento del agua es un proceso complejo y costoso. Una vez que se utiliza en los hogares, el agua residual debe ser captada, conducida y tratada antes de ser vertida al ambiente o reutilizada. En Zacatecas, esto se hace a través de cinco plantas tratadoras, cuya operación diaria requiere electricidad, personal técnico, mantenimiento y cumplimiento de estrictas normas ambientales.
Hasta ahora, el costo de ese proceso no se cobraba directamente al usuario, aunque estaba legalmente previsto. Eso significa que JIAPAZ ha operado el sistema de saneamiento con recursos propios, postergando inversiones y asumiendo gastos que ya no puede seguir cubriendo sin poner en riesgo el servicio.
Además, con la entrada en vigor de la nueva Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-2021, el agua tratada debe cumplir con parámetros de calidad más exigentes, lo que implica aún mayores costos operativos y modernización tecnológica.
¿Qué pasa si no se cobra?
Según explicó el director de JIAPAZ, David García Flores, dejar de cobrar por el saneamiento pone en riesgo no solo la operación de las plantas, sino la legalidad del organismo. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) puede imponer sanciones a los municipios que no traten adecuadamente el agua residual, y el incumplimiento puede limitar el acceso a recursos federales.
“Si no cobramos por lo que cuesta operar las plantas, en algún momento no podremos mantenerlas funcionando. No se trata de ganar más, sino de no perder el servicio que ya estamos dando”, afirmó.
¿Y qué se ha hecho con los recursos?
Durante los últimos dos años, JIAPAZ ha evitado aumentos drásticos y ha mantenido la tarifa sin aplicar el ajuste inflacionario correspondiente. En ese mismo periodo, ha realizado inversiones clave para mejorar el abasto y fortalecer la infraestructura hidráulica.
Entre 2023 y 2024, se perforaron 13 nuevos pozos, se rehabilitaron tanques de almacenamiento, se renovaron redes de distribución en colonias completas y se mejoraron sistemas de medición y monitoreo. Estas acciones han reducido notablemente los reportes por falta de agua en zonas críticas de Zacatecas y Guadalupe.
Todo esto ha sido posible gracias al apoyo del Gobierno del Estado y la Federación. En total, JIAPAZ recibió más de 75 millones de pesos en recursos.
Desde JIAPAZ se insiste en que el incremento, aunque necesario, ha sido planeado con responsabilidad para afectar lo menos posible los bolsillos de los ciudadanos. No se trata de un aumento desproporcionado ni repentino, sino de una medida gradual y legalmente fundamentada que permitirá sostener el servicio.
“El agua no termina en la llave. Después de usarla, hay que tratarla, y eso también cuesta. Pero lo que ahora pedimos es mínimo comparado con el beneficio colectivo que representa. Se trata de cuidar el agua, cumplir la ley y proteger la salud pública”, concluyó el director.





