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    ¿Vale la pena usar tenis de running si no corres a diario?

    La respuesta es sí. Las personas que recién entran al mundo del running creen que pueden utilizar cualquier tipo de tenis solo porque corren una o dos veces a la semana, pero olvidan que el calzado diseñado para esta actividad cuenta con varias características que se encargan de cuidar al pie y potenciar el desempeño.

    Aunque hay un millón de razones por las cuales se debe tener uno de estos pares en el clóset, a lo largo del artículo te explicaremos algunas de las principales para que comprendas su importancia aunque no corras de manera profesional o participes en maratones. ¿Nos acompañas?

    Un nuevo nivel de comodidad

    A diferencia de las opciones convencionales, los tenis para correr tienen un diseño particular: por lo general, incorporan plantillas con memoria, materiales transpirables y una sujeción estratégica que se adapta al contorno del pie con el fin de brindar una amortiguación constante y distribuir el peso del cuerpo de manera más eficiente.

    Todo está calculado para que el confort se mantenga por vario tiempo. De hecho, varios usuarios que los utilizan en su día a día notan una diferencia inmediata que se traduce en menos fatiga al final de la jornada, así como mayor estabilidad al andar, tanto en superficies difíciles, como al momento de subir escaleras.

    Esta comodidad hace una diferencia notable en el desempeño de todos los días, por ello, cada vez se ha vuelto más común adquirir modelos versátiles que sean funcionales en la pista y fuera de ella.

    Tecnología que destaca

    Las innovaciones actuales están 100% orientadas a que las personas mejoren sus récords personales en carreras, pero también a mejorar la eficiencia del movimiento y a proteger el cuerpo, incluso en escenarios cotidianos, como ya se mencionó en párrafos anteriores.

    Los sistemas de amortiguación conformados por espumas con retorno de energía, o los compuestos con absorción por zonas, no son algo que solo les sirve a los atletas; igualmente le es útil a la gente que debe estar de pie durante varias horas. Lo mismo pasa con las suelas con geometrías que buscan impulsar la tracción y la estabilidad en distintos tipos de superficies.

    En ciertos casos, las marcas se lucen fabricando tenis para mujer y hombre e incluyen refuerzos que estabilizan la pisada, pero sin puntos de presión que restrinjan la libertad de movimiento. Entonces, lo más seguro es que al final de la semana confirmes que invertir en un par de running ha valido la pena, en pro de tu bienestar.

    Los aliados de tu rutina

    Hay días en los que, a pesar de no realizar un entrenamiento formal, el cuerpo sigue en movimiento y acumula tensiones que van haciéndose evidentes con el tiempo… Excepto si tienes un calzado que se adapte a tu ritmo activo.

    Contrario a lo que se cree, los modelos para correr pueden ser ligeros, tan discretos como se necesiten y en colores que los hacen combinables con cualquier outfit. Son un alivio para quienes deben ir de un lado a otro, subir escaleras o hacer trayectos largos, ya que pueden renunciar a los tenis que dejaban sus pies punzando de dolor.

    Un plus importante es que en condiciones como el calor o la humedad, la estructura del calzado, junto con sus materiales, trabajarán para proveer una sensación de frescura y de fluidez al caminar, más allá de si te encuentras en medio de una sesión o de camino al trabajo o escuela.

    ¿Cuáles son los beneficios puntuales?

    Menos impacto articular: Ni tus rodillas, cadera o postura en general, serán víctimas de alguna dolencia que a largo plazo pueda convertirse en algo crónico.

    Durabilidad: El calzado de running está fabricado para soportar el uso intensivo sin deformarse ni perder sus cualidades; esto significa que mantendrán su estructura por más tiempo y tú podrás ahorrar lo destinado a comprar reemplazos frecuentes.

    Descanso activo: Tu cuerpo no se verá obligado a compensar desequilibrios posturales ni a soportar una presión innecesaria: ¿el resultado? Músculos y articulaciones más relajados al final del día.

    Recuerda que unos buenos tenis son aquellos que equilibran funcionalidad con estética; ¡no es obligatorio que una sea sacrificada con tal de que la otra se destaque!

    ¿Qué se debe tomar en cuenta al adquirir un par?

    Si estás considerando hacerlos parte de tu rutina, aunque no corras a diario, ten en cuenta que cada modelo de running ofrece una experiencia distinta; sin embargo, hay algunos aspectos que se recomienda tener presentes. A continuación, te los compartimos:

    Ajuste: Lo ideal es que envuelva el pie y le deje espacio suficiente en la parte frontal para que no haya presión en los dedos, también que asegure la estabilidad del talón. Te aconsejamos que si vas a un punto físico a comprarlo, te los pruebes y camines un poco.

    Suela: Busca alternativas que resalten por su amortiguación y que tengan una base estable. Algunos exageran la suavidad y eso puede jugar en contra si caminas demasiado o requieres mayor soporte; inclínate hacia un equilibrio entre acolchado y respuesta firme.

    Patrón de tracción y transpirabilidad: Elige suelas cuyo agarre te garantice seguridad en superficies resbalosas o irregulares, y materiales que favorezcan la ventilación.

    Sé consciente del uso que les darás: ¿Caminas mucho? ¿Pasas varias horas parado? Será mejor que compres un modelo para entrenamiento diario o de distancia media, ya que están pensados para ser más resistentes; de preferencia, evita los que se fabrican exclusivamente para competencia o velocidad.

    Dale una oportunidad a un calzado para correr que te acompañe en tus sesiones ocasionales y, ¿por qué no? En tu día a día. No te arrepentirás.