Lo que debía ser una jornada de sabor terminó en un susto para la Rosticería El Tío Pío, ubicada en pleno centro de Guadalupe, donde este viernes al mediodía los pollos no solo se doraron, sino que casi se carbonizan.
Según se supo, el exceso de grasa acumulada —esa que le da su sabrosura a los pollos— fue el ingrediente extra que avivó el fuego. Tanto empleados como personas que pasaban por la calle 1910 reportaron el incidente, lo que ayudó a que la reacción fuera inmediata.
El fuego comenzó en la zona del horno y la chimenea del local, provocando que del lugar salieran llamas tan visibles que más de un transeúnte volteó con preocupación.

Elementos de Protección Civil y Bomberos del estado no tardaron en acudir al llamado para sofocar el fuego y evitar que el siniestro se extendiera. Afortunadamente, no hubo personas lesionadas.
Como medida preventiva, los bomberos cerraron la llave de gas LP, revisaron las instalaciones y dieron recomendaciones a los encargados para evitar que se repitiera otro incendio.







