En el marco de las celebraciones de Semana Santa, este Viernes Santo se llevó a cabo la tradicional Procesión del Silencio, una de las expresiones religiosas más representativas del estado.
Miles de zacatecanos y visitantes se congregaron en el Centro Histórico para presenciar esta marcha solemne que recorre las principales calles de la ciudad, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Con túnicas negras, velas y antorchas, los integrantes de las cofradías caminaron en completo silencio acompañando imágenes de la Virgen Dolorosa y el Cristo Crucificado, mientras tambores y cánticos marcaban el ritmo de esta manifestación de fe.
Una de las escenas más conmovedoras de la noche fue la presencia de una imagen de la Virgen que movía las manos, lo que impactó a muchos fieles por la carga simbólica y espiritual que transmitía.
Durante el recorrido, también se pudieron ver representaciones de Jesús atado, flagelado y cargando la cruz, rodeadas por un ambiente de recogimiento, luto y esperanza. El uso de vestuarios austeros, como sayales y capuchas, evocó el carácter penitencial del momento.
La Procesión del Silencio reafirma su lugar como una de las más importantes del país, no solo por su antigüedad y tradición, sino por su capacidad de reunir a miles en torno a la espiritualidad y la reflexión.











*Fotografías: Leonardo Moreno




