En el corazón del Centro Histórico de la capital zacatecana, la Plazuela Goitia fue el escenario donde decenas de familias, colectivos de búsqueda y ciudadanos se congregaron la tarde de este sábado para sumarse a la «Jornada de Luto Nacional» en memoria de las víctimas del campo de exterminio encontrado en Teuchitlán, Jalisco.
Con veladoras, fotografías y zapatos dispuestos en el suelo, los asistentes rindieron homenaje a los desaparecidos y exigieron justicia para sus seres queridos.
El evento formó parte de una serie de manifestaciones simultáneas en diversos puntos del país, donde familiares de víctimas alzaron la voz para visibilizar la crisis de desapariciones que afecta a México.
Integrantes de colectivos como Madres Buscadoras de Zacatecas y Siguiendo tu Rastro con Amor leyeron un comunicado en el que expresaron su dolor e indignación por las atrocidades cometidas contra miles de personas.
“Nos duele porque aquí en Zacatecas, cuando salimos a la búsqueda forense, evidencias de incineraciones de personas desaparecidas nos acompañan, si bien de menor magnitud que en Jalisco, pero con el mismo horror,” expresó una de las representantes del colectivo.
Destacaron que en Zacatecas se tiene un registro oficial de 3.694 personas desaparecidas y no localizadas, aunque reconocieron que la cifra real podría ser mucho mayor debido a los casos que no han sido denunciados formalmente.
El acto en la Plazuela Goitia fue interrumpido momentáneamente por un ataque armado a 2 cuadras del lugar, en el cruce de las avenidas Hidalgo y Juárez, donde resultó un hombre herido. A pesar de ello, las familias continuaron con la vigilia, reiterando su exigencia de justicia.
La Jornada de Luto Nacional se replicó en otros municipios zacatecanos como Fresnillo y Jerez, donde colectivos y familias colocaron veladoras y fotografías en espacios públicos para recordar a sus seres queridos.

Estas acciones formaron parte de una manifestación nacional en al menos 23 ciudades de 18 estados, con epicentro en Guadalajara, Jalisco, donde se llevó a cabo una de las concentraciones más numerosas.
En el Zócalo de la Ciudad de México, colectivos de búsqueda recrearon una réplica del campo de exterminio hallado en Teuchitlán, colocando cientos de zapatos y veladoras para representar a las víctimas.
Además, en la Catedral Metropolitana, el obispo auxiliar Francisco Javier Acero Pérez hizo un llamado al diálogo y la empatía, reconociendo la crisis humanitaria que enfrenta el país debido a la desaparición de personas.
El 5 de marzo de 2025, en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, se descubrió un presunto campo de exterminio en el Rancho Izaguirre. Este hallazgo fue realizado por el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, quienes encontraron cientos de fragmentos óseos, hornos de cremación, ropa, zapatos y objetos personales, incluyendo juguetes infantiles.

Se presume que el lugar era utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación como centro de secuestro, asesinato y eliminación de cuerpos.
Este descubrimiento ha generado una profunda indignación a nivel nacional e internacional, evidenciando la gravedad de la crisis de desapariciones forzadas en México. El campo de exterminio de Teuchitlán se suma a otros hallazgos similares en el país, reflejando prácticas sistemáticas de violencia.
Las autoridades locales han sido objeto de críticas por su manejo previo del sitio. A pesar de que el rancho había sido señalado anteriormente y se habían realizado operativos, no se encontraron evidencias en esas ocasiones. Este hecho resalta la negligencia y la falta de eficacia en las investigaciones relacionadas con desapariciones y violencia en la región.








