Rigo, como conocían a Juan Carlos Muñiz, tenía 2 trabajos: era taxista y periodista. Salía de su casa todos los días para sacar adelante a sus 4 hijos y su esposa. Este viernes fue víctima de la inseguridad que azota el estado al perder la vida cuando le dispararon.
Diversas organizaciones, instituciones y autoridades han expresado su solidaridad y palabras de apoyo a sus familiares, quienes requieren ayuda para cubrir los gastos en este difícil trance y ante la falta de quien era su sustento.
La familia del reportero que cubría nota policíaca para Testigo Minero es una de tantas que ante la violencia queda con un gran dolor y una necesidad latente al tener una pérdida irreparable y estar en el desamparo económico.
Las muestras de apoyo y la exigencia de justicia son un reclamo necesario para que se haga una investigación y se atrape a los criminales, pero también se hace buscando reparar el daño a sus familiares.
En esta labor de sanación se puede ayudar a la familia de Juan Carlos Muñiz con un apoyo a la siguiente cuenta:





