Este sábado a las 12:45 horas falleció Miguel Luna, un elemento de la Policía Penitenciaria que laboraba en el Centro Regional de Reinserción Social (Cerereso) varonil de Cieneguillas, Zacatecas, y su familia responsabiliza a las autoridades de Seguridad de que no se le haya dado a tiempo la atención debida.
También en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lo regresaron a su centro de trabajo, sin darle incapacidad, con un diagnóstico de gripe común que se confirmó como Covid-19 hasta que llegó días después de emergencia con insuficiencia respiratoria.
Su hijo, César Luna, relató que su padre llevaba más de 20 años trabajando en el Cerereso y el próximo mes cumpliría 61 años de edad; además, padecía hipertensión y otras enfermedades.
En febrero pasado pidió su jubilación y le fue negada; además, solicitó ser enviado a su hogar por encontrarse entre la población de riesgo por su edad y padecimientos, lo que tampoco le fue autorizado.
Cuando comenzó a sentirse mal y presentar síntomas similares a los de la gripe sus propios compañeros, al presentarse a trabajar, lo enviaron a su casa para recuperarse, y al día siguiente le tocaba descansar.
Al tercer día volvió a trabajar, pues no le dieron incapacidad en el IMSS, a donde fue a recibir atención; ese día le tocó laborar en una de las torres de vigilancia, donde sus compañeros se percataron de que estaba mal de salud y lo volvieron a regresar.
Nuevamente acudió al IMSS pero no le hicieron la prueba; al día siguiente ya estaba con más problemas respiratorios, por lo que fue a su clínica y de ahí lo enviaron al hospital de la misma institución.
Ahí fue cuando finalmente le hicieron la prueba y lo internaron al resultar positivo, sin embargo, estuvo 10 u 11 días y después falleció. Una hora y 45 minutos más tarde se notificó a su familia.
“El comentaba que sí quería hacer algo por las inconsistencias que hay, por la mayoría de edad, ahora sí que se contagió ahí dentro, y pues que las autoridades no hicieron nada”, expresó su hijo.
Cuando falleció se comunicó personal administrativo de la dependencia de Seguridad con la familia, para informar que se harían cargo de los gastos funerarios, lo cual ya quedó solventado.
César, sin embargo, no consideró justo que solamente con eso se cubran todas las circunstancias que rodearon a la muerte de su padre
Indicó que autoridades de Seguridad Pública o el mismo director del Cerereso no se han comunicado con su familia. “No han tenido yo creo que el tiempo para habernos marcado”, dijo.
Advirtió que piensan tomar acciones legales, aunque esperarán a que su madre se recupere del Covid-19, pues también resultó contagiada, y pretenden que ella pueda acudir a rendir las declaraciones necesarias.
Rechazó el comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública, en el que el titular, Ismael Camberos Hernández, dice que refrenda su apoyo a los familiares de elementos fallecidos y su compromiso de mantener las medidas sanitarias.
“¿Ya nada más con eso es lo único que va a hacer? Se conformaron ahora sí que con 21 mil 200 pesos que pagaron, cuando dio mucho tiempo ahí de trabajo, y por negligencia de ellos, sabiendo que era persona de grupo vulnerable… Entonces, la verdad no se nos hace justo”, recalcó.




