La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos concedió un triunfo político al presidente Barack Obama al rechazar una apelación contra la principal iniciativa de su presidencia, la Ley de Salud Asequible, conocida como Obamacare.
Con 6 votos a favor, incluido el del presidente del máximo tribunal, John Roberts, y 3 en contra, la Corte determinó que los estadunidenses de todo el país pueden obtener subsidios de cobertura médica, no sólo aquellos con mercados de seguros estatales.
Al menos 6 millones de estadunidenses de 36 estados estaban en riesgo de perder el subsidio federal de alrededor de 1.7 mil millones de dólares mensuales, de haber triunfado la demanda interpuesta por un conductor de limusinas del estado de Virginia.
La demanda argumentaba que la legislación sólo autorizaba los subsidios a las personas que obtuvieran su seguro de salud en planes de seguros “establecidos por el Estado”. Sólo 14 de los 50 estados del país tienen tales planes.
Roberts contraargumentó que la Ley de Salud Asequible no puede ser interpretada sólo en la literalidad del texto aprobado por el Congreso, sino en el espíritu y contexto de la ley, que busca la cobertura universal de salud para todos los estadunidenses.
“El contexto y estructura de la Ley nos obligan a partir de lo que sería la lectura más natural de estatuto pertinente”, señaló.
Su opinión fue compartida por los magistrados Sonia Sotomayor, Elena Kagan, Anthony Kennedy, Ruth Bader Ginsburg y Stephen Breyer. En contra votaron Antonin Scalia, Clarence Thomas y Samuel Alito.
Se trata de la segunda ocasión en que la Suprema Corte falla en favor del presidente Obama en relación con la ley de salud. En 2012 consideró constitucional el estatuto que obliga a todos los estadunidenses a contar con cobertura médica.




