Navidad es sinónimo de gastos y excesos, pero eso no tiene porque ser siempre así, existen varias formas en las que puedes disfrutar de la misma manera pero ahorrar al mismo tiempo.
Aquí te dejamos algunos consejos que beneficiarán a tu economía en estas fechas decembrinas.
Establece un presupuesto
Primero que nada debes dejar claro el dinero con el que puedes contar, es mejor si evitas endeudarte con la tarjeta o préstamos de financieras, pues de esta manera evitarás pago de intereses a largo plazo.
Hacer un presupuesto previo en el que incluyas todos tus gastos te dará una idea aproximada de lo que gastarás en total, sin tener que pagar de más a donde vayas.
Por lo general los precios aumentan en el último momento, es mejor que anticipes tus compras lo más que puedas.
Elimina las compras compulsivas
En muchas ocasiones por querer quedar bien con los invitados o la familia puedes comprar cosas innecesarias.
Cuando vayas a las tiendas lleva una lista de los artículos que ya pensaste comprar o de las personas que les vas a regalar, esto evitará que llegues a todas las tiendas y al final salgas con un artículo de cada una de ellas, que al final ni sabrás para quién lo querías.
Compra solo lo necesario
Si crees que no utilizarás todos los productos de una caja analiza si es mejor comprar por piezas, así evitarás tirar a la basura el sobrante.
Si es un producto que no caducará y la oferta es buena, quizas es mejor que te lleves la caja completa y así podrás guardar lo que te quedó.
Promociones y ofertas
Es bueno aprovechar este tipo de publicidad, cuando te ofrecen productos al dos por uno, pero verifica que en verdad valga la pena, por ejemplo, si vas a comprar algún producto líquido comprueba que en realidad te vendan de acuerdo con los litros que corresponden.
Pon atención también en las diferentes marcas, pues así encontrarás la de mejor precio y calidad.
Compra frutas y verduras de temporada, suelen ser más económicas. Si llevas productos enlatados fíjate en la fecha de caducidad si aprovecharás las ofertas.
Recicla
No siempre es necesario estrenar ropa, de seguro en tu guaradarropa tienes algún traje o vestido que usaste algunos años y aún te sigue quedando, lo puedes usar, pues con la algarabía de la fiesta nadie notará que repites vestimenta.
Busca en tu alacena los alimentos no perecederos del año anterior, quizás todavía tengas alguno que te puedan servir y así te ahorrarás esos pequeños gastos.
Invitados en casa
Si eres el anfitrión para la cena de Navidad, una buena opción es pedirle cooperación a tus invitados, ya sea que lleven un platillo cada uno o ponerse de acuerdo en hacer las compras por partes iguales.
Menús alternativos
Si tu clásica cena navideña se te hace muy costosa, prueba menús diferentes, ahora puedes encontrer miles de receta en Internet, que además de ser sencillas, son sabrosas y económicas, es cuestión de echar a andar tu imaginación.
Te en cuenta los gustos de todos los asistentes, así evitarás que te quede mucha comida porque nadie se la quiso comer.
Si usas desechables y te sobran no dudes en guardarlos para la siguiente fecha.
Regalos y más regalos, y con ellos la basura
Te tardas horas en envolver los regalos, para que cuando los entregues nadie se fije en la envoltura, pues lo único que quieren es conocer el detalle.
Una excelente forma de economizar en este tipo de detalles es que cuando juntes la basura rescates las cajas, bolsas o moños que quedaron a salvo, aunque en ese momento te parezca cansado o fastidioso, al siguiente año tendrás la recompensa, pues te ahorrarás cerca de la mitad en ese tipo de compras.
FOTOS: CORTESÍA




