Martes 26 Septiembre 2017

Trabaja Iglesia para alejar a jóvenes de violencia

Es muy corta la vida del joven delincuente, "se termina luego luego", dijo el obispo de la Diócesis de Zacatecas Sigifredo Noriega Barceló, quien habló de las acciones que se realizan para orientar a este sector por un mejor camino.

En materia preventiva se busca captar a la mayor cantidad de jóvenes posible con el fin de estar con ellos, acompañarlos en su formación, apoyar a los padres de familia con ellos y ayudarles definitivamente a que tengan otro tipo de miras.

Comentó que ordinariamente los jóvenes que están en estos grupos delictivos "es gente que tiene otro tipo de problemas, que ha vivido otro tipo de situaciones, gente que no terminó la secundaria o la preparatoria".

Por otro lado, se les trata de convencer de que, por un rato que ellos creen que es de felicidad, están arruinando no solamente su vida, sino que no se dan cuenta de que también están arruinando la vida de la familia.

Noriega Barceló expuso que un equipo pastoral de adolescentes visita con frecuencia el Centro de Internamiento y Atención Integral Juvenil.

"Me ha tocado a mí ir 3 veces, estar platicando con ellos y sí me da mucha tristeza ver jovencitos de 14, 15, 16 años, pues ya con experiencias delictivas tremendas.

Tratamos de acompañarlos, de animarlos dentro de lo que se puede, de que puede haber un cambio en su vida", dijo.

Hay un tercer campo de acción, que es el apoyo a las familias, porque todos ellos vienen de una, ya sea disfuncional o funcional.

"Yo no creo que hay un padre de familia que quisiera tener hijos en esa situación, pero nuestra labor es ahí callada, silenciosa, de acompañamiento, sea ahí en las cárceles o sea sobre todo en las parroquias", agregó.

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