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Legislar a favor de los animales, una responsabilidad social

Colaboradores

Todos los momentos son buenos tiempos para legislar, y lo que es claro en la actualidad es la extrema necesidad para engrosar un ámbito tan delgado como lo es la protección de la vida animal, y es precisamente por medio de instrumentos legales que no solo se queden en letra muerta, los que pueden crear un escenario congruente entre sociedad, legislación, salud pública y vida animal.

En Zacatecas se cuenta con una legislación que tiene de vida casi 10 años (publicada en 2007), Ley para la protección y bienestar de los animales, la cual en un inicio fue un enorme paso para la consolidación de los derechos de los animales en su natural desarrollo, pero a groso modo, en la actualidad ha sido una mera efeméride.

Ciertamente para que una ley tenga resultado que satisfaga su objetivo es necesario que la implementación y ejecución de los instrumentos legales que la propia ley le otorga mediante conceptos, facultades, obligaciones y prerrogativas sean las que efectivamente se cumplan a la letra y permita visualizar cambios verdaderamente importantes.

Es necesario precisar que, en gran medida, la ley antes citada es prohibitiva y limitativa, es decir, permite sancionar actitudes que las personas ejerzan contra los animales, ya sea tortura, maltrato y abandono.

Visto desde ahí, suceden todos los días y a todas horas situaciones que reflejan, a la vista de todos, la debilidad de la ley.

Ejemplos son muchos, como la venta clandestina, en la vía pública de animales domésticos, ferales, silvestres, en peligro de extinción, sin ninguna regulación.

En las tiendas autorizadas y en servicios de veterinaria, en muchas ocasiones sin certificación, ofrecen la venta y cuidado de animales sin la debida regulación y medidas necesarias.

Peleas de perros y gallos, estas últimas sin regulación en toda la ciudad, donde aparecen en las calles infinidad de perros maltratados y muertos por fuertes laceraciones provocadas por otros animales o por los propios dueños.

El notable abandono de los dueños sin conciencia que dejan al aire libre, en lugares poco saludables y sin comida.

Asimismo, y solo por enumerar algunas situaciones, las notorias e innumerables faltas a la presente ley que ocasiona el personal mal capacitado y administrado, y el desinterés presupuestal del Centro de Control Canino y Felino de Zacatecas, que mantiene hacinados entre heces, animales de distinta especie, y en lugares poco saludables, a la espera de una muerte segura y cruel.

Estos ejemplos vulneran los derechos de los animales, y que pasan a la simple vista de todos los ciudadanos que colaboran en estos eventos, y otros que no, pero que, más grave aún, observan que no son sancionados dichos actos, y que por consecuencia es un motor que genera una falta moral grave, que es la indiferencia, ante la crueldad y la trasmisión de la violencia en sus diversas magnitudes.

Ante la adversidad, es necesario vislumbrar otro escenario, a partir de la necesidad de reformar, ejecutar administrativa y en un futuro penalmente, de forma correcta ésta ley, integrando entre otras un equipo de funcionarios verdaderamente comprometidos que le den seguimiento y control de los objetivos.

Que estén debidamente inmersos en la idea de mantener la funcionalidad de una ley que permitirá disminuir los índices de violencia que inunda cada vez más todos los espacios y que sobretodo apuesten por la salud pública de sus habitantes y seres vivos que los rodean.

Es por ello que legislar de forma correcta, a tiempo, y más aún, desarrollar y cumplir los objetivos trazados de una ley, contribuye a garantizar las condiciones básicas para que la sociedad viva en estado de satisfacción.

 

"Primero fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales." Víctor Hugo

 

 

 



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